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ENTREVISTA CON ALAN CARABANTES Y MARC BRIONES, NOMINADOS AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN 2017 POR DARREL

Con la gala de los Goya 2017 a la vuelta de la esquina, nuestra última entrevista es con los autores de Darrel, el único cortometraje de animación 3D de los Goya de este año. Gracias a su fabuloso nivel técnico y el ritmo milimétrico de sus gags, Darrel es un duro contrincante que juega con cartas muy diferentes a las del resto de los nominados, y que confirma la enorme diversidad creativa que hubo en la animación española del año pasado.

Resulta imposible no contagiarse del entusiasmo exultante de Alan Carabantes y Marc Briones, los jóvenes directores que han dirigido Darrel mano sobre mano. Apasionados del trabajo bien hecho, el camino hasta llegar a la dirección de su primer cortometraje es un buen ejemplo de tenacidad.unnamed

Desde que acabó el bachiller, Alan Carabantes tuvo claro que su futuro profesional pasaba por la animación, y tras hacer un máster de videojuegos y un curso básico de animación 3D, decidió entrar en la prestigiosa escuela PepeSchoolLand para completar su formación. El caso de Marc Briones resulta aún más sorprendente, ya que su vocación por la animación llega de forma tardía, tras haber estudiado informática y crear su propia empresa de diseño web junto a otro socio. Tras los siete años que dura esta experiencia, Marc decide dejarlo todo para entrar en la academia de Daniel Martínez Lara. Es allí donde ambos se conocen.

Según Alan, “durante el curso, teníamos entregas de trabajo todos los lunes. Esto hizo que todos los domingos nos llamáramos por Skype para resolver todas nuestras dudas, lo que afianzó nuestra amistad y que nos diéramos cuenta de que nos hacían gracia los mismos chistes.” Al acabar el año, la escuela les propone unirse a un espacio coworking junto con otros profesionales y alumnos, y ambos deciden aprovechar esa experiencia para realizar su demoreel en común.

Sin una idea concreta aún, la influencia de sus antiguos profesores resulta esencial para que todo evolucione hasta el cortometraje final. “Nuestro plan inicial”, comienza explicando Alan, “era hacer una pieza muy corta, de menos de treinta segundos, pero cada vez que le enseñábamos algo a Daniel, siempre nos insinuaba una nueva idea para mejorarla. En ese sentido, es un profesor que sabe muy bien cómo espolear tu creatividad para que madures las cosas por ti mismo.”

unnamedEl proceso creativo que siguió se fue desarrollando de manera muy orgánica a lo largo de dos años y medio. Por ejemplo, el personaje protagonista surgió gracias a un boceto que otro compañero les muestra de un personaje con rasgos similares a los de un camaleón.
Tras un proceso de varias semanas y varias consultas con sus colegas, ambos se dan cuenta de que tienen entre manos el embrión de un cortometraje con mucho potencial. Marc puntualiza que “a veces era un proceso un poco frustrante, porque cada día te ibas a casa con numerosas dudas en la cabeza. Técnicamente teníamos claro que el corto iba a quedar bien, pero lo que más nos preocupaba era todo el proceso de construcción del guión y de los gags.”

unnamed“La historia original era muy diferente,” reconoce Alan, “ya que contenía incluso cierta crítica social. Era sobre un camaleón cansado de la monotonía en su trabajo, algo que más tarde vimos que se parecía mucho a Alike, el corto que Daniel Martínez Lara y Rafa Cano estaban desarrollando en secreto en ese momento.” Sin embargo, poco a poco todo esto fue simplificando a un escenario –el andén de metro– y dos personajes: el protagonista y el objeto de sus atenciones amorosas.

Tras desarrollar una gran cantidad de chistes visuales para ilustrar ese encuentro, sus compañeros les hacen ver que la historia carecía aún de orden y continuación natural, lo que les lleva a reconsiderar todas las opiniones y consejos que van recibiendo. A pesar de que el desarrollo del cortometraje se produce de una forma fluida, Marc reconoce que “ser dos personas a veces era un problema, porque hacía que las discusiones entre nosotros se eternizaran. Cada uno tenía una visión diferente de cómo resolver los problemas y hubiera sido útil tener a un tercero para que aportara una opinión intermedia”.

Tampoco queda claro la cantidad de horas que necesitaron para acabar el corto, ya que ambos trabajaban mientras lo hacían. Para Marc, incluso las fases de preproducción y producción resultan complicadas de separar: “A ninguno de los dos nos apetecía centrarnos solo en el guión durante la preproducción. Necesitábamos ir desarrollando cosas que fueran creativas para que nos dieran ganas de seguir en el proyecto. Así, mientras pensábamos cómo mejorar la historia, fuimos desarrollando el modelado, el escenario y los personajes. Igual ahora lo haría de otra forma, pero en aquel entonces todo este proceso se desarrolló así.”

El estilo visual planteado al inicio también experimentó grandes cambios. Mientras Marc buscaba algo más cercano al hiperrealismo al que se había acostumbrado con su experiencia profesional con la infoarquitectura, Alan estaba más interesado en una estética cercana al stop motion. “Recuerdo que esto nos dio muchos problemas para integrar a los personajes con los fondos”, confiesa Marc.

Finalmente se acabó escogiendo una estética más cercana al cartoon para simplicar el proceso. Entre las numerosas influencias, ambos destacan a Paperman y los cortos del estudio Birdbox, así como algunos trabajos de la escuela Gobelins como The King and the Beaver. También reconocen el apoyo inestimable del rigger Nacho Maure, y de Marc Alloza, «una persona muy organizada», según Alan, «que nos aportó mucho orden y nos ayudó a salir del caos en el que estábamos inmersos».

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Uno de los aspectos más sorprendentes del corto, por lo inesperado que resulta, es la irrupción del humor negro en la parte final. “Dimos muchas vueltas hasta dar con esta conclusión”, afirma Alan. “Surgió gracias a un comentario de Víctor, otro chico del coworking que es increíblemente ingenioso.” Para Marc, se trataba de un final muy arriesgado, pero como a ambos les gustaba mucho, acordaron compensarlo enfatizando la empatía hacia el personaje protagonista. “En cualquier caso,” afirma Alan, “decidimos que se acabara con un final sin medias tintas.”

Con cierta pena, Marc afirma que “hubo incluso la posibilidad de grabar una banda sonora original con una orquesta nacional de un país de Europa del este. Fue algo que nos ofreció un amigo común, pero tuvimos que renunciar a esta oferta porque no nos acababa de encajar con el proyecto”.

Con la sensación de estar viviendo un sueño hecho realidad, 2017 ha comenzado de forma muy prometedora para los dos, ya que en septiembre entrarán a formar parte del equipo de Ilion Animation Studios, su primera experiencia profesional en un largometraje de animación. Por su parte, Darrel apenas acaba de comenzar su andadura internacional.
Gracias a sus ocho premios nacionales y la posibilidad añadida de ganar el Goya, Marc espera que ahora con la ayuda de una distribuidora cambien algo las cosas, ya que “distribuir un corto mientras trabajas resulta una tarea agotadora.”

 

Finalizamos aquí esta sección de entrevistas con los nominados al Goya. Puedes consultar aquí las entrevistas anteriores con los creadores de Uka, Made in Spain y Decorado.

Desde 3D Wire y Animaholic agradecemos la colaboración de todos los directores por haberlas hecho posible.

Aunque ya lo hemos dicho anteriormente, pero en un año tan excelente para el corto de animación como este, nos hubiera encantado tener la excusa perfecta para haber entrevistado a un número mayor de autores. Como homenaje, queremos enviar nuestras felicitaciones a Isabel Herguera, José Corral, Aitor Oñederra, Abraham López, Jaime Maestro y Darío Pérez, candidatos que finalmente se quedaron fuera de la nominación al Goya de este año.

Todos estos cortos, además de los espléndidos trabajos de Paco Cuesta y Manel Cráneo, Juan Carlos Mostaza, Mercedes Marro, María Álvarez y Elisa Morais o los hermanos Emilio y Jesús Gallego, entre otros, pudieron ser vistos en Mercado 3D Wire, el único festival de España que desde su creación ha conseguido reunir la mayor selección de cortometrajes nacionales.

Desde Animaholic brindamos para que la selección de 2017 sea igual de magnífica.

¡Larga vida a la animación española!

ENTREVISTA CON ALBERTO VÁZQUEZ E IVÁN MIÑAMBRES, NOMINADOS AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN 2017 POR DECORADO

Tras las entrevistas a Coke Riobóo y a Valle Comba y David Castro, es el turno de Decorado, uno de los cortometrajes más rompedores de la temporada, dirigido por Alberto Vázquez y producido por el estudio Uniko de Iván Miñambres. La imparable trayectoria de ambos los convierte en la irrupción más singular de la animación independiente española de la década.

CARTEL_DECORADODecorado es el tercer cortometraje de animación 2D dirigido por Alberto Vázquez, una perversa fábula surrealista sobre el sentido de la existencia, y en la que confluyen referencias artísticas tan dispares como El show de Truman, el cómic underground, El séptimo sello o los grabados de Goya; tal y como lo describe uno de los personajes: “El mundo es un decorado maravilloso, pero tiene un reparto deplorable”. Coproducida junto al estudio francés Autour de Minuit, encargados también de su distribución internacional, Decorado fue el único corto español presente en la pasada edición del festival de Annecy.

Comenzamos la entrevista hablando de la especial relación profesional que desde 2009 mantienen Alberto e Iván, y del hecho de que a lo largo de su colaboración siempre cuenten de manera constante con profesionales como los animadores Khris Cembe y Pamela Poltronieri y el músico Víctor García. Según nos explica Iván: “Poco después de haber trabajado con Pedro Rivero en su largometraje La crisis carnívora de 2008, decidí montar el estudio Uniko, y casi al mismo tiempo surgió la posibilidad de coproducir Birdboy con Pedro. Por entonces, la animación ya me interesaba bastante, porque es un área en la que la producción se disfruta muchísimo y funciona mucho mejor a nivel de distribución que los trabajos de imagen real.”

Tras esta primera exitosa colaboración, ambos iniciaron una carrera que les ha llevado a estrenar el cortometraje Sangre de unicornio en 2013 y el largo Psiconautas, los niños olvidados en 2015. Cuando Alberto propuso hacer Decorado a continuación, hubo ciertas reticencias iniciales en el estudio. “Era un proyecto en el que nadie más confiaba”, nos sigue contando Iván, “a pesar de que a mí me parecía uno de los mejores guiones que había leído en mucho tiempo. Incluso explicarle el proyecto a los actores resultaba bastante difícil. Sin embargo, por nuestra experiencia sabíamos que este tipo de proyectos tardan un tiempo en madurar y que no siempre todos entienden al principio hacia dónde los quieres llevar. Lo primordial para nosotros es que causen un impacto perdurable en el espectador, ya sea para bien o para mal.”

La idea surgió a partir de unas historias cortas que Alberto había publicado casi una década antes. “Tirar de ideas antiguas”, nos explica, “es algo que suelo hacer muchas veces. Las historias originales funcionaban bien como inicio para el corto, aunque la trama original era muy diferente. De todas formas, me parecía tan interesante que comencé a tirar del hilo y a desarrollarla.”

Durante cuatro meses, Alberto fue trabajando en solitario en la preproducción del cortometraje. “El cómic no tenía este aspecto visual de grabado del siglo XIX que tiene ahora”, nos sigue explicando, “pero me gustaba mucho la posibilidad de mezclar personajes de estética underground con fondos llenos de tramas e inspirados en los grabados clásicos de autores del siglo XIX como Gustave Doré. Este contraste tan intenso entre las figuras y el fondo, me servía para reforzar uno de los temas centrales de la historia, la del mundo como decorado, además de que visualmente quedaba muy bien.”

Otras ideas fueron surgiendo antes durante la preproducción, como la innovadora estructura narrativa en forma de microsecuencias, que constantemente se ve interrumpida con la inserción humorística del título. Según Iván, “el hecho de que el corto estuviese planificado de forma modular nos permitía que todo fuese mucho más orgánico, y que según se escribía la historia, se pudieran quitar secuencias que no funcionaban o bien añadir otras cuando fuera necesario algo más de emoción, de subversión o de ritmo.”

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“Había muchas secuencias que finalmente se quedaron fuera de la historia”, precisa Alberto, “pero no por autocensura, sino porque creíamos que el corto ya tenía una excesiva duración y era necesario reducir las partes que se salían un tanto de la historia. Muchos de estos elementos tan originales tienen que ver con las posibilidades expresivas de la ilustración y el cómic. Yo soy autodidacta y esto hace que me haya acostumbrado a hacer las cosas lo mejor que puedo y sé hacer. El hecho de no ocultar mis limitaciones sino potenciarlas es sin duda la mejor herramienta que un creador tiene para encontrar su voz y estilo propio.”

“Antes de llegar a la animación, yo me había dedicado a la ilustración para prensa y al cómic,” nos continúa contando Alberto, “un campo con unas posibilidades narrativas que me gustan mucho, ya que te permite elaborar un universo personal con muy pocos medios. Mis principales referencias proceden del cómic underground, que es lo con lo que aprendí a dibujar, así como de la narrativa de autores como Jim Woodring o del noruego Jason”, autor del cómic Un paso en falso, publicado por Astiberri en España. Otras referencias que manejó para el cortometraje fueron la de ilustradores como Roland Topor, conocido por su labor como director de arte del film El planeta salvaje, y Saul Steinberg, otro autor interesado “sobre todo en los conceptos e ideas.”

Las preferencias de Iván en cambio estaban más cercanas a la comedia ácida surgida en la década de 1990 en series como South Park, Padre de familia, Beavis y Butthead “un tipo de humor tan irreverente como de gran alcance”, nos cuenta Iván. Y por supuesto, Los Simpsons, una serie que entusiasma a ambos y que “es como la biblia en la que está todo lo que puedas contar”, según Alberto.

Una vez que el proyecto estaba definido, la producción pudo completarse en tan solo cuatro meses. “Excepto un par de reuniones en A Coruña,” nos sigue explicando Alberto, “el resto del tiempo cada miembro trabajaba a distancia. Lo resolvimos todo mediante Dropbox, Skype, llamadas de teléfono y correos electrónicos. Era un equipo pequeño, de diez personas, pero como todos nos conocemos prácticamente desde hace tiempo, fue fácil resolver la producción de forma rápida y fluida.”

DECORADO_07Otro aspecto destacado por ambos fue la coproducción con Nicolas Schmerkin, del estudio francés Autour de Minuit. Esta colaboración fue “muy positiva y a tener en cuenta en el futuro” según Iván, ya que sentían que les unía el gusto por los proyectos poco convencionales y arriesgados. Sin cortapisas ni limitaciones a la hora de contar sus historias, el único punto polémico fue la inclusión de un pene durante la preparación del tráiler. “No se trataba de ningún tipo de autocensura”, nos aclara Alberto. “Solo tratábamos de delimitar si funcionaba o no en la historia, y está claro que si en un tráiler quieres explicar el corto en tan solo treinta segundos, entonces no nos parecía que el pene aportara mucho, así que finalmente se quedó fuera. Pero tampoco hubiera pasado nada, ya que todo el mundo entiende que se trata de un corto de carácter no comercial”.

Unicorn WarsEntre los planes inmediatos se encuentra la adaptación al largometraje de Sangre de unicornio (Unicorn Wars), en la que ya se encuentra trabajando Alberto, “un paso adelante en nuestra evolución artística”, según éste y de la que se podrá disfrutar de un pequeño adelanto en la edición 2017 de Cartoon Movie. Preguntados por la posibilidad de hacer lo mismo con Decorado, ambos rechazan la idea, ya que “correría el riesgo de hacerse demasiado pesada”, explica Alberto. “Hay cosas que tienen que permanecer en el formato de cortometraje, que para mí es el medio propio de la animación, mucho más que el largometraje, ya que te permite explorar mejor las innumerables posibilidades creativas de la animación.”

Febrero será un mes intenso para el tándem creativo, con el esperado estreno comercial de Psiconautas pocas semanas después de la ceremonia de los Goya. Con el largo también nominado a Mejor largometraje de animación, esta doble nominación de Alberto en las dos categorías de animación supone un hito en la historia de los premios y la cuarta candidatura del director gallego en tan solo seis años. De la selección de cortometrajes de este año, Iván siente que se hayan quedado fuera muchos cortometrajes “poco convencionales, con estética propia, personalidad y riesgo”, como los de María Álvarez y Elisa Morais, Isabel Herguera, Izibene Oñederra o Marc Ribas y Anna Solanas. Al preguntar quién cree que tiene más posibilidades de ganar este año, concluye tras una larga pausa que “no sé qué criterio utilizarán para galardonarlos porque la verdad es que son cuatro trabajos completamente diferentes, que no tienen nada que ver entre sí.”

ENTREVISTA CON COKE RIOBÓO, NOMINADO AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN 2017 POR MADE IN SPAIN

Nuestro siguiente entrevistado es Coke Riobóo, una de las voces más reivindicativas de la animación española de las últimas décadas. Ganador del Goya a mejor cortometraje de animación en 2007 por El viaje de Saïd, Made in Spain es su segunda nominación y con la que el autor se desmelena y refleja un sentido del humor irreverente. Con él charlamos desde su estudio sobre la autenticidad en el arte, la soledad del creador y lo placentero que ha sido descubrir un nuevo método de trabajo para su último cortometraje.

CARTEL-MADE-IN-SPAIN-GRANDELa entrevista comienza con Coke explicándonos sus inicios autodidactas y cómo descubrió el mundo de la animación por casualidad.

“Con 14 años me dio por tocar la batería y estuve viviendo de eso y de mi trabajo como técnico de teatro hasta los 30. De todas formas a mí siempre me había interesado mucho el mundo de la historieta, hasta el punto de que de pequeño quería ser dibujante de tebeos, porque mi padre era un gran coleccionista de cómics y prácticamente aprendí a leer con las historias de Tintín y Asterix. Así pues, cuando en el año 2000 me quedé un tiempo en paro como músico, me vi obligado a quedarme todo un verano en casa encerrado sin dinero y ahí fue cuando descubrí la animación con una cámara de vídeo Hi8 que me habían prestado.”

“Mis primeros experimentos eran cosas muy locas, como bolas de plastilina que perseguían cigarros, mientras aprendía a manejar todo aquello. Lo cierto es que me quedé tan fascinado con aquella experiencia tan mágica, que le propuse a mi primo Sergio Cata Riobóo, el único cineasta de formación de la familia, hacer un corto a medias llamado La tele espectadora. Era un corto bastante subido de tono, tan pornográfico que no me atrevo a enseñarlo hoy en día, pero que de lo guarro y loco que era comenzó a ganar muchísimos premios, y en un año consiguió como 6000 euros, más del dinero que lo que ganaba yo como músico en un año. Fue entonces cuando me planteé dedicarme a la animación de manera profesional y permanente.”

“Lo primero que me encargaron fue un videoclip para el grupo El Combolinga, y más tarde un formato de píldoras animadas para las primeras páginas web de Canal+, que funcionaban como una especie de juego de adivinar los títulos de las películas con plastilina. Tras estos trabajos me animé a hacer El viaje de Saïd, que era una idea que llevaba un tiempo dándole vueltas y me apetecía mucho. Ya por fin después del enorme éxito de este corto, y el premio Goya, fue cuando ya me pude dedicar de lleno a la animación.”

“La idea de Made in Spain surgió tras una visita a una tienda de trenes eléctricos que hay en Madrid llamada Bazar Matey y a la que voy con frecuencia. Allí descubrí una gran variedad de figuritas de metal de lo más variopinta y que incluían desde artistas flamencos y curas, a guardia civiles. Compré unas cuantas con la idea de hacer unas píldoras de animación de actualidad, que es un concepto que no casa nada bien, porque la animación lleva mucho tiempo y cuando la acabas, la noticia ya se ha quedado obsoleta.”

“En cualquier caso, mi primera prueba me demostró que podía terminar una pieza corta de unos 20 o 30 segundos en una noche. A partir de ahí fui creando pequeñas secuencias, con las que me planteé hacer una serie web, pero abandoné rápidamente esta idea porque exigía una disciplina de la que no me veía capaz. Poco antes de que salieran las subvenciones de la Comunidad de Madrid decidí juntar todas las piezas que tenía y construir una especie de corto, por lo que preparé muy rápido un guión, que luego sería la base del corto, y que se cambió solo en algunas partes, como el final. Ya con la subvención aprobada, comencé la producción del corto.”

“El corto costó entre 18.000 y 20.000 euros, de los cuales la subvención cubría solo 8.000 euros, y el resto del dinero sirvió para pagar la postproducción, las mezclas y la música. A diferencia de El ruido del mundo, que fueron cuatro años de trabajo, este cortometraje lo rodé en tan solo cuatro meses en un espacio en un chalet de Villaviciosa que me dejaron, más tres meses de postproducción, unos siete meses en total. Todo esto da una idea de la rapidez con la que trabajé.”

“A diferencia de un rodaje en equipo, en el que está todo cerrado y no puedes hacer cambios, trabajar solo a esta velocidad me permitía cambiar cualquier cosa a mi antojo, creando una animación muy espontánea y fresca. En El viaje de Saïd sufrí mucho por los problemas económicos y mi inexperiencia. Con El ruido del mundo empecé disfrutándolo mucho pero luego resultó muy complicado de acabar, porque me iba exigiendo un nivel de detalle cada vez mayor en cada secuencia, lo que al final se convirtió en una situación personal muy complicada. Esto hace de Made in Spain el corto en el que más he disfrutado trabajando de todos los que he hecho hasta ahora.”

“Una referencia clara para mí al hacer este corto fue la serie belga Pánico en la granja (Panique au village). Me encantaba ese surrealismo que tienen sus historias, y por eso estudié muy detenidamente tanto el ritmo como la forma que tienen de animar. De todas formas, yo trabajaba a una escala muy distinta, con figuras mucho más pequeñas que me obligaban a utilizar palillos y pinzas para poder moverlos. Sus movimientos son mucho más sutiles que en la serie, menos esperpénticos.”

Made in Spain 2 fest

“En algunos casos, también trabajé por sustitución, aprovechando que tenía diversos tipos de figuras, como en el caso de los guardia civiles, los nazarenos y la monja. En otros, como en el caso del rey Juan Carlos o el barrigón con la cerveza, utilizaba un tipo de animación más rígida que le iba muy bien al personaje y potenciaba el aspecto cómico de las situaciones. Cada muñeco me sugería un tipo de movimiento en función de su postura y su personalidad, lo cual me daba mucha libertad para animarlos, favoreciendo la espontaneidad y un tipo de animación muy fresca y rápida, que era la que yo buscaba. La única excepción a este método de trabajo fue la secuencia en la valla entre la virgen y el tótem africano. Para la virgen creé una figura en resina a partir de un molde de plastilina, mientras que el fetiche está construido con cartón pluma y un poliespán de alta densidad.”

“Muchos de los gags iban cambiando o me surgían sobre la marcha, con los muñecos ya frente a la cámara. De repente me daba cuenta de que si cambiaba algo, la secuencia iba a ser mucho más graciosa y encajaba mejor con los personajes. Esta forma tan maravillosa de trabajar tiene mucho que ver con mis experiencias con la música jazz y mi gusto por la improvisación, como en la secuencia de los dos guardias civiles besándose con la que comienza el corto. Surgió casi de casualidad y sin embargo funciona a la perfección porque me apetecía ser irreverente desde la primera escena, y esto marca el espíritu de lo que vas a ver. Si alguien ve la escena y no le gusta, ya puede levantarse e irse.”

“Por supuesto que esta irreverencia puede molestar a mucha gente, aunque yo creo que de todas formas el corto reparte a todos los lados y que la crítica política que pueda hacer es muy tontorrona y surrealista, sin intención de hacer mala sangre, a pesar de que haya gente a la que le ofenda ver un Cristo bailando o una monja rebelde huyendo a saltos. Es un humor mucho más blanco de lo que yo he hecho en el pasado, y a pesar de eso, creo que eso causó algunos tropezones del cortometraje al principio. Entiendo que haya algunos festivales españoles que no lo hayan seleccionado por temas de corrección política, y que hubiera incluso alguna pequeña polémica justo antes de la preselección del corto, aunque luego ha ido recuperando el ímpetu y haya ganado premios como el de la distribución de Madrid en Corto, lo cual garantiza que se vaya a distribuir de la mejor manera posible.”

“En cualquier caso, el cortometraje lo animé en principio yo solo, aunque luego he contado con ayuda en otras áreas, como en dirección de arte, la construcción de decorados, la fotografía y la postproducción, aparte el sonido y la banda sonora, en la que me ayudó mi amigo Fede Pájaro. Trabajo solo por varios motivos, pero sobre todo porque valoro mi libertad como creador para contar mis propias historias.”

“Lo que sí sé que no me interesa es hacer algo que imite a los grandes estudios norteamericanos como Pixar. Me parece fantástico que en España haya muchas empresas que hayan escogido este camino, porque es importante para hacer industria y formar profesionales, y entiendo que un productor que pone dos millones de euros no quiera arriesgarse con cosas que crea que no puedan funcionar, pero no creo que imitar sea el camino que mejor garantice el éxito de la animación española a medio y largo plazo. Recuerdo la presentación de un largometraje en el que uno de los responsables en seguida sacó a relucir que le habían dicho que la película parecía americana. Yo no veo ningún motivo de orgullo en esto, no me parece que presumir por perder tus raíces sea algo bueno cuando haces cultura. Me fastidia mucho que no se esté optando por buscar un lenguaje y una identidad propia, y que los nuevos profesionales tengan siempre la vista puesta en las cosas que se hacen fuera, creando una falsa apariencia de que el nivel máximo de calidad técnica y artística es el que otros establecen. Igual a Pixar le funciona, pero si tú imitas, puede ser que te salga mal.”

“Como ya te digo, esta falta de riesgo es comprensible en las grandes empresas, pero no tanto en los creadores independientes. Cada vez hay más gente que lo que quiere es ser Pixar, y esto es una cortapisa importante para la creatividad, porque la gente se siente con poca valentía para contar lo que les apetezca. Esto es muy diferente para los que trabajamos con muy poco presupuesto y lo hacemos por amor a la animación, sin pensar en el beneficio. En nuestro caso, el riesgo y las ganas de crear un estilo personal es mayor. Aún así, hay gente nueva muy potente como el equipo de Trimono, que están muy cercanos a mi onda y que hacen que me sienta algo más acompañado que hace algunos años. A pesar de todo, la situación para el animador independiente es bastante desoladora en nuestro país.”

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“A nivel de animación de autor e independiente, España siempre ha tenido un panorama complicado, sin una cultura de respeto hacia el artista como la hay en Francia o en otros países de Europa. Toda esta falta de respeto es la que yo siempre he sentido, que continuamente te cuestiona lo que haces y no te toma en serio. Es síntoma de una falta de arraigo y de consciencia hacia los artistas en España, cuando en realidad nuestra labor es importantísima para este país, ya que ayuda a crear patrimonio cultural español, una identidad que sirve para que nos reconozcan en el extranjero.”

“También sé que me aburre mucho repetirme, y como la variedad de técnicas dentro del stop motion es tan amplia, esto hace que mis cortometrajes sean de alguna forma tan diferentes en apariencia. Algunas veces la técnica me sugiere una historia, pero normalmente es al revés, primero me surge la historia y entonces me planteó de qué forma la quiero contar; siempre según lo que me resulte más fácil y me apetezca más en ese momento. Lo importante es que la técnica siempre esté al servicio de la historia. Por esa razón, en el futuro me planteo incluso explorar técnicas como el 2D, aunque como tengo muy poca base dibujando, no se me ocurren tantas ideas como en stop motion, donde éstas vienen solas y casi se solapan. De hecho, lo que más me apetece sería invertir todo el dinero del corto en una impresora 3D, con la que se me abriría un mundo posibilidades creativas ilimitadas para la segunda y tercera parte de Made in Spain.”

mad_in_xpain“Completar esta trilogía hispánica es algo que me apetece mucho. Ya tengo incluso los títulos: Mad in Xpain y Mars is Spain, y serán parodias basadas en las sagas Mad Max y Star Wars. He completado el guión de la segunda, además de algunos coches y personajes y te puedo contar que tendrá situaciones tan surrealistas como la lucha de todos estos personajes por el control de una teta gigante que simboliza el poder. Hay además un aspecto novedoso que me apetece mucho investigar en la segunda parte y es la integración de microcámaras en stop motion, para meterlas dentro de los coches y rodar secuencias de acción trepidante. Me gustaría poder empezar el rodaje entre marzo y abril de 2017 y estrenarla para septiembre u octubre, aunque aún no tengo claro si sería mejor rodar la segunda y tercera parte sin pausa, aprovechando que el estudio ya estaría montado.”

A punto de acabar la entrevista, hablamos brevemente sobre las posibilidades de obtener un segundo Goya y aquí Coke se siente bastante optimista, “aunque claro, con los premios nunca se puede saber. ¡Y más teniendo en cuenta el nivel de los otros cortos este año, especialmente Decorado, que creo que es un corto maravilloso! Pero sigo albergando una pequeña corazonada de que igual nos lo podemos llevar. Lo que pasa es que los que votan son los académicos de cine y ya sabemos que la mayor parte de ellos ni entiende ni les interesa la animación y muchas veces votan de oídas. Esto puede beneficiarnos o convertir el premio en una auténtica lotería. Como creador independiente, la verdad es que un segundo Goya sería un magnífico empujón para ayudarme a vivir menos apretado ahora y que pudieran salir nuevos trabajos y encargos. Y sobre todo el darse cuenta de que la caspa no lo invade todo y que un corto como éste aún tiene posibilidades de ganar en un país con tanta autocensura.”

ENTREVISTA CON VALLE COMBA Y DAVID CASTRO, NOMINADOS AL GOYA A MEJOR CORTOMETRAJE DE ANIMACIÓN 2017 POR UKA

Desde 3D Wire iniciamos una nueva colaboración con el blog de animación Animaholic, un proyecto coordinado por Samuel Viñolo Locuviche y que regresa en 2017 después de varios años en hibernación. Y lo hacemos con cuatro entrevistas que iremos publicando durante las próximas semanas con los nominados al Goya a mejor cortometraje de animación 2017, en uno de los mejores años que se recuerdan en esta categoría.Cartel Uka

La primera entrevista que dedicamos dentro de esta serie es para Uka, un hermoso cortometraje de tan solo tres minutos, que cuenta la historia de un mundo en blanco y negro en el que una niña huérfana en una fábrica abandonada descubre el color a través de uno de sus cuadros.

En nuestra conversación con Valle Comba y David Castro, directora y productor de este tierno cortometraje, lo primero que nos llamó la atención era que se trataba del primer proyecto de animación para ambos.

Tras estudiar dirección artística en la Escuela de Cine de la Comunidad de Madrid (ECAM), Valle descubrió las posibilidades que le brindaba la animación stop motion: «Con la animación me pasaba que no encontraba lo que me gustaba, aunque en el último año descubrí que podía hacer decorados en miniatura. Eso fue un estímulo para mí ya que empecé a colaborar con la gente de la escuela, trabajando en proyectos que muchas veces no salían adelante por las dificultades de sacarlos adelante. Antes de Uka, mi experiencia se limitaba al cine de imagen real. Con todo, he tenido mucha suerte, ya que he trabajado en el departamento de dirección de arte de gente muy interesante como Alejandro Amenábar, Julio Medem o Paco León, y he podido seguir aprendiendo, pero Uka ha significado descubrir un nueva pasión para mí».

David, por su parte, es profesor de varias asignaturas en Instituto de Cine de Madrid, y aunque había hecho varios cortometrajes de imagen real y había creado junto a Alejandro Ronda y otras personas el colectivo Stopmotia en torno a la animación stop motion, tampoco había había tenido casi oportunidad de trabajar la técnica. «Valle y yo nos conocemos desde hace tiempo y yo siempre había querido que ella fuera la directora de arte de un corto mío. Entre conversaciones que tuvimos, vimos que teníamos intereses comunes por la parte de la animación, y que a ambos nos fascinaba el stop motion. Dos años después Valle me comentó que había comenzado a preparar un corto con esta técnica, el germen de lo que luego finalmente será Uka, y en seguida me enamoré del proyecto.»

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«De alguna forma», continúa Valle, «lo que nos une es el amor por el stop motion. Lo más interesante de esta técnica es que es un rodaje real, con cámaras, decorados y luces reales, lo que permite que puedas trabajar algo tan mágico como la animación mientras sigues en contacto con algo físico. Aunque me gusta toda la animación, y me emocionan películas como Waltz with Bashir o las producciones de Pixar, trabajar con el ordenador es algo que me supera y me pone muy nerviosa, mientras que con la animación 2D pienso que hay que tener unas dotes de dibujo que yo no poseo.»

«Al principio el único fin del corto para mí era poder hacer algo en animación que mostrar en mi currículum. Pero poco a poco la idea fue evolucionando conmigo y cogiendo fuerza a lo largo de los años. Creo que el principal mensaje del corto es el de mostrar a una persona en busca de la creatividad constante, que se frustra y es incapaz de encontrar lo que quiere, hasta que de repente un día aparece, aunque siempre había estado ahí y antes no era capaz de verlo. Es una reflexión sobre la importancia de dejar respirar y reposar la creatividad en el arte. En este sentido, creo que es un corto muy sensible, con un protagonista que capta muy bien lo que queríamos transmitir.»

«Hubo diversas referencias de diseño que utilicé para explicarles el personaje al equipo de animación. La característica es que se trataba de una niña muy pequeña y solitaria, pero al mismo tiempo muy lista y positiva, como muchos de los personajes huérfanos de la literatura infantil: Momo, Peter Pan u Oliver Twist. Me gustaba la idea de que se viera más pequeño de lo que era, por lo que creamos un par de bocetos del personaje con ropas de tallas más grandes y fuimos perfilando el aspecto. En nuestra página de Facebook se puede ver un vídeo que muestra la evolución del personaje a lo largo de varios diseños.»

«Otra idea fue jugar con el decorado, para que diese la sensación de ser un espacio muy grande, y hacer a la protagonista aún más pequeñita. A pesar de eso, también buscaba que el personaje llenara el espacio en todo momento. Para el decorado me ambienté en la Inglaterra entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, con ese ambiente industrial tan gris. Para el decorado utilicé todo tipo de referencias visuales, desde cuadros hasta películas. Con un par de compañeras más acabamos de perfilarlo y construirlo todo con maderas reales y ladrillos.»

«Teniendo en cuenta que yo vengo de dirección artística y que esta es la parte que más me apasiona, la experiencia de hacer un decorado para animación me ha permitido aprender mucho, sobre todo descubrir que la animación no tiene nada que ver con la ficción. Cualquier objeto en el decorado tiene que estar hecho de forma que se pueda animar, lo que implica que siempre tengas que pensar en el animador. Por ejemplo, el decorado de Uka medía dos por dos metros y había un plano en el que el personaje se encontraba en medio del escenario y el animador no alcanzaba a animarlo. Para resolver esto tuvimos que inventarnos una trampilla que se pudiese levantar de forma que el animador pudiese pasar y moverse libremente. Estos son los contratiempos con los que aprendes, que hasta que no las sufres, no te das cuenta de lo importantes que son en animación.»

 

«Por otro lado, nuestro objetivo era intentar imitar el estilo de animación de grandes estudios como Laika o Aardman y de películas como El fantástico Mr Fox. Queríamos algo así, aunque evidentemente luego hemos llegado hasta donde hemos podido. Así pues, para la construcción del personaje no pudimos utilizar una armadura como nos hubiese gustado, sino que es un personaje hecho con madera de balsa. Tampoco pudimos trabajar con sustitución. Hicimos muchas pruebas diferentes al principio, que se pueden ver en un vídeo que acabamos de colgar hace unos días en Facebook, hasta que al final el excelente animador Ángel Fariñas nos recomendó utilizar una cabeza de Epoxy y que tan solo la boca, las cejas y las manos fueran piezas insertables de plastilina, lo que al final nos permitía trabajar estos elementos como si fueran clay.«

«De las piernas tuvimos que hacer muchas réplicas, porque se iban rompiendo todo el tiempo. Los recubrimientos del personaje eran de JumpingClay y todo el pelo de la cabeza podía animarse, porque había un momento en el que este resoplaba y se le movía el cabello. Solo por ese fotograma tuvimos que hacer que todo el pelo fuera animable, aunque a mí era algo que me hacía mucha ilusión y sabía que merecía la pena.»

A pesar de ser el productor, cuando David se unió al proyecto se encontró con que todo el equipo de animación ya estaba formado. Según Valle, «tan solo me faltaba el director de fotografía para comenzar la producción. Por eso me acordé de David y decidí quedar con él para explicarle el proyecto. Al final fue una suerte porque resultó un 2×1, ya que conseguí el director de fotografía que necesitaba y me llevé a David también como productor.»

Precisamente uno de los aspectos más interesantes de Uka es la hermosa dirección de fotografía, obra de Alejandro Ronda. David nos comenta cómo este proceso resultó también todo un descubrimiento para el director de foto. «Cuando Alejandro vio el proyecto y luego la animática, le interesó mucho el hecho de poder trabajar con un mundo en blanco y negro con un uso puntual de los colores, ya que veía todas las posibilidades que eso tenía tanto de trabajo en la cámara como durante el etalonaje. Tanto el decorado como la muñeca se hicieron en blanco y negro, y luego durante la postproducción Alejandro le fue quitando saturación a la imagen, algo que a Valle le preocupaba en un principio. Al final se demostró que esta fue una decisión acertada, ya que había elementos en la imagen que tenían algo de color y al pasarlos a tonos grises, mejoró bastante el resultado visual.»

P1050170«Sin embargo, lo más interesante para él fue también el comenzar a entender lo diferente que era el proceso de trabajo en animación stop motion. Alejandro estaba acostumbrado a trabajar en escalas humanas y de repente, al encontrarse con escalas en miniatura, le pareció algo fascinante. Se notaba que disfrutaba con todo,  desde utilizar luces de LED como si fueran la luz del sol, hasta poder medir al milímetro cada cosa en un espacio que teóricamente es gigantesco.»

La producción se realizó con un equipo formado por gente que Valle conocía de su paso por la escuela o contactos profesionales. Con un presupuesto muy pequeño, la única forma de sacar adelante el cortometraje fue mediante la colaboración desinteresada del equipo, algo que ellos reconocen que no volverían a hacer. Según  David, «el coste del corto no es real, ya que todo se aprovechó reciclando otras cosas y no se incluye el coste del equipo que se debería haber pagado de haber tenido este dinero. Todo el mundo trabajó gratis, algo que ni a Valle ni a mí nos gusta, ya que no nos parecía justo. Volvería a hacer Uka pero de otra manera. Yo ya no me planteó en el futuro volver a hacer otro proyecto con gente trabajando gratis, porque es un esfuerzo que se está pidiendo a los demás que no es justo, y tampoco puedes pedir compromiso ni calidad de esta forma. Es un método de trabajo muy agotador, ya que dependes de poder compatibilizar los tiempos libres del equipo con sus horarios de trabajo normales. Esto alarga los tiempos de rodaje e impide que puedas exigir mayor calidad, ya que la prioridad era cuadrar los huecos de calendario y acabar el corto a tiempo.»

«Ojalá pudiéramos obtener beneficios para resarcir al equipo por todo el esfuerzo que supuso hacer el rodaje. Aún así, todo salió bien y muy rápido. Teniendo en cuenta que fueron tres meses de rodaje, que el corto dura tres minutos y que normalmente en stop motion se hace una media de un minuto por mes, llevábamos un ritmo de producción más parecido al de una producción de largometraje. De todas formas, en horas de trabajo fue muchísimo más tiempo. En producción fueron seis meses, y la postproducción se alargó aun más, ya que teníamos que tirar de favores y de gente que no conocíamos tanto, y esto hizo que todo se fuera demorando demasiado.»

El rodaje se realizó aprovechando un espacio sin utilizar de una de las aulas de la ECAM. «Fue una suerte», nos cuenta de nuevo David, «porque en ese momento el aula estaba vacía y sin aprovechar. Rodamos justo en el último año en el que se estaba desmantelando la asignatura de animación en la escuela y estuvimos en ese espacio todo el tiempo que nos permitieron, hasta que el curso comenzó de nuevo y la escuela necesitaba de nuevo el aula. A mí de todas formas me da mucha satisfacción saber que se ha podido recuperar como espacio de rodaje para la animación y que se está rodando ahora mismo el cortometraje El hombrecillo de papel.»

Tras la nominación al Goya, tanto Valle como David se sienten más que satisfechos, y creen que esto le va a permitir al corto gozar de una visibilidad aun mayor durante el 2017. Para David, «Uka siempre han sido continuas alegrías. El primer festival en el que se vio fue en Macedonia y fue bonito porque también fue al primero que se envió y también el primer premio que obtuvo. ¡Y además, en categoría general!»

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«Ahora después de la nominación al Goya es posible que en España el corto se pueda ver de otra forma, ya que aquí tan solo se ha aceptado en categorías infantiles. De la distribución del corto se encarga Ismael Martín, de Off ecam, y solo podemos decir que su gestión es espectacular. Hablamos con él porque nos lo había recomendado Coke Riobóo y es una persona de confianza, que nos crea seguridad. Se preocupa por el proyecto y la estrategia que hemos trazamos es muy beneficiosa para el corto. En este tiempo lleva ya 76 selecciones y tres premios, la mayoría en festivales internacionales. Él fue también el que nos recomendó presentarlo a los Goya y la verdad es que ha sido un buen impulso».

Sobre el resto de los nominados, tanto Valle como David se declaran entusiasmados con los otros proyectos. David concluye contándonos como «a los dos nos encantan Decorado y Made in Spain, un cortometraje el que además Valle trabajó como parte del equipo, y al que nos unen buenos lazos de amistad con Coke (Riobóo). Darrel no hemos tenido la ocasión de verlo, aunque tiene muy buena pinta también. Lo que nos gusta de estos cortos es que son todos técnicas distintas, con historias muy buenas. Desafortunadamente, a mí me da mucha rabia que en España hayan habido proyectos de stop motion del calado de O Apostolo o Poseso, importantes apuestas por sacar adelante esta técnica en nuestro país, que luego no hayan tenido nada de éxito.»

«Y eso es trasladable a otras partes de nuestra industria. Una buena parte del equipo de Uka está ahora trabajando en producciones internacionales importantes, lo cual es muy bueno para ellos, pero muy malo para el país. Esta «fuga de cerebros» nos indica que hay un problema en nuestro país para retener el talento. Lo mismo que ocurre en la ciencia está ocurriendo en las artes, aunque de todas formas, yo creo que este es un problema sintomático de nuestro país, ya desde los inicios de la animación, Segundo de Chomón fue el primero que no fue capaz de hacer cine en su Teruel natal y se tuvo que ir a Francia e Italia para poder trabajar.»

3D WIRE, FESTIVAL CLASIFICATORIO PARA LOS PREMIOS GOYA

El cortometraje ganador del Premio del Jurado al Mejor Cortometraje Nacional en 3D Wire podrá ser preseleccionado para los Goya


Gracias a la AIC, Asociación de la Industria del Cortometraje, y 3D Wire este año como novedad los cortometrajes de animación deberán estar preseleccionados o haber sido ganadores en algún festival clasificatorio para los Premios Goya.

Esta nueva medida, promovida por ambos organismos, beneficia el acceso de cortometrajes de animación nacionales a los Premios Goya y reafirma el continuo apoyo de la AIC y 3D Wire con el sector de la animacion española.

Para estar preseleccionado el cortometraje debe haber participado en la Sección Oficial que califica para la inscripción en los Goya y resultado ganador de, al menos, uno de los premios que califican para la inscripción en los Goya en alguno de los festivales señalados por la Academia de Cine o haber sido seleccionado en la Sección Oficial que califica para la inscripción en los Goya en al menos 3 de los festivales citados.

Además, podrán participar todos aquellos cortometrajes de animación, de nacionalidad española, que hayan sido seleccionados en la Sección Oficial de los concursos y festivales internacionales, no celebrados en España, que figuren en el listado.

En el siguiente enlace de la página web de la Academia de Cine se puede consultar el listado definitivo de festivales nacionales e internacionales que permiten la participación y selección de los cortometrajes en los Premios Goya: http://www.academiadecine.com/descargas/publicaciones/31PremiosListadoFestivales.pdfgoya cubos

En el caso de 3D Wire el premio que dará paso a la inscripción de los Premios Goya será el Premio del Jurado al Mejor Cortometraje Nacional.

Es importante señalar que es necesario tener el certificado de nacionalidad antes de la celebración del festival. Por ejemplo, si un corto ha obtenido el premio que da acceso a los Goya y antes del comienzo de ese festival no tenía el certificado de nacionalidad, no podrá optar a un premio.

Asimismo, el certificado de nacionalidad española, expedido por el Instituto de la Cinematografía y de las Artes Audiovisuales, o por el órgano competente de las respectivas Comunidades Autónomas, debe estar fechado entre el 1 de enero de 2015 y el 30 de septiembre de 2016.

Puedes descargar las bases en este enlace.